Cuida tu vehículo, cuida tu ingreso
Mecánica Preventiva Básica
Revisión diaria, cambio de llanta en ruta, control de niveles y cuándo ir al taller antes de que el problema sea urgente (y caro). Un vehículo cuidado es ingreso asegurado.
1. El chequeo diario (2 minutos)
Antes de empezar tu jornada, una rutina corta evita el 90% de los imprevistos. Recuerda el acrónimo “LLANTAS” de forma simple:
- Luces: delanteras, traseras, freno y direccionales.
- Llantas: presión y estado (sin cortes ni desgaste irregular).
- Aceite y fluidos: nivel correcto (ver sección 3).
- Niveles de combustible: nunca empieces casi vacío.
- Frenos: sin ruidos ni pedal esponjoso.
2. Cambio de llanta en ruta
- Oríllate en piso firme y plano; luces de emergencia y triángulos.
- Afloja los pernos ANTES de levantar el auto con la gata.
- Levanta con la gata en el punto de apoyo correcto del chasis.
- Cambia la llanta y ajusta los pernos en cruz (no en círculo).
- Baja el auto y aprieta firme. Revisa presión pronto.
La llanta de repuesto tipo “galleta” es temporal: máx. 80 km/h y cámbiala pronto.
3. Control de niveles
- Aceite de motor: con el motor frío, varilla entre MIN y MAX.
- Refrigerante: nunca abras el radiador caliente.
- Líquido de frenos y dirección: dentro del rango marcado.
- Limpiaparabrisas: agua con limpiador; visibilidad es seguridad.
4. Señales de que algo anda mal
- Luz de check engine encendida fija o parpadeando.
- Ruidos nuevos: chirridos al frenar, golpeteos, silbidos.
- Olores: a quemado, a gasolina o dulzón (refrigerante).
- Vibraciones en el volante a cierta velocidad.
Regla de oro: ir al taller a tiempo cuesta menos que una reparación de emergencia… y evita que pierdas días de trabajo.